CONFEMETAL ha publicado en su último Informe de Coyuntura un balance del actual modelo de formación continua que se inició con la firma del primer Acuerdo Nacional de Formación Continua (ANFC), a finales de 1992, continuó después de otros tres acuerdos y se prolongó con el Acuerdo Tripartito con la participación del Ministerio de Trabajo.
En su Informe, CONFEMETAL señala que la formación continua se ha convertido en una exigencia de empresas y trabajadores, "en el único instrumento realmente decisivo para luchar contra la destrucción de empleo en el actual escenario económico y en una de las mejores herramientas de la sociedad española para adaptarse y aprovechar el cambio tecnológico".
En su opinión, el actual sistema de formación continua ha supuesto la posibilidad de "mantener, mejorar y ampliar los conocimientos de la mano de obra y de abrir la puerta a la implantación de nuevas tecnologías". Añade también que, además de poder mejorarse, se ha convertido en un instrumento de promoción social y personal, así como de fomento de la empleabilidad de los trabajadores, sobre todo, de los que pertenecen a grupos menos favorecidos.